Murió el 80% de los animales “rescatados” de los circos

Durango, Dgo. a 13 de Agosto de 2019

El Partido Verde presentó una iniciativa de ley para prohibir la utilización de animales silvestres en los circos. Cuando fue aprobada, los diputados de este partido aseguraron que había “alternativas” para albergarlos. Sin embargo, un año después, el 80% de animales “rescatados” de los circos murieron. Pocos tuvieron la fortuna de llegar a un zoológico, la mayoría fueron comprados por coleccionistas, taxidermistas o traficantes de especies en peligro de extinción.

En diciembre de 2014, el Partido Verde presentó la Ley General de Vida Silvestre, que prohibía el uso de animales silvestres en los espectáculos circenses. Se le solicitó a los dueños de los circos que entregaran un listado de los ejemplares que poseían para “enviarlos al sitio más idóneo”. Los diputados de este partido aseguraban que existían más de 12 mil sitios donde podían recibirlos.

Desde que se presentó la iniciativa, muchos señalaron que era una propuesta irresponsable, porque había sido mal planeada. La gran mayoría de los animales serían sacrificados o abandonados.

Hace un año, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) realizó un censo en el que registró que los circos poseían casi mil 300 animales. Al día de hoy, no han podido sobrevivir más de 300. La mayoría fueron comprados por coleccionistas privados, taxidermistas o traficantes de especies en peligro de extinción y, de acuerdo a la Dirección General de la Vida Silvestre de la Semarnat, “ahora están convertidos en tapetes”.

Teresa Moreno, la encargada de la Semarnat para llevar el registro de los animales en los circos, señaló que pocos animales siguen vivos, algunos se encuentran en santuarios o fueron entregados a zoológicos, pero están enfermos, otro han sido abandonados por los circos.

“Me tocó sacar los documentos de entrega de todos los animales; el ciento por ciento se entregó vivo. Sin embargo, 80 por ciento no lo está o está en condiciones no favorables.”

La Semarnat sólo verificó que se cumplieran las disposiciones legales, para que no hubiera animales silvestres dando espectáculos circenses. Ninguna autoridad se encargó de verificar la venta o el destino de los animales.

Joel González Moreno, director general de Inspección y Vigilancia de Vida Silvestre Recursos Marinos y Ecosistemas Costeros de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, afirmó que la dependencia no tenía ninguna obligación legal para fomentar la creación de santuarios, pero que existían los suficientes para albergar a los animales.

Muy pocos animales fueron llevados a zoológicos o criaderos. Los dueños de los circos, tratando de evitar las sanciones, remataron a sus animales. La gran mayoría terminó en colecciones particulares. Ya que no hubo muchos los compradores interesados, ni la Semarnat ni los cirqueros verificaron quienes eran.

”Si, se ostentaron como gente registrada. Revendieron los animales y, sí, muchos de esos ejemplares están convertidos en tapetes… El mercado se dio cuenta de esa situación y se aprovechó. Un animal que valía 100 pesos, terminó en 3” (Vía Milenio)

González Moreno sostiene que nadie salió beneficiado de esta ley, ni circos, ni empresarios ni, mucho menos, los animales. El funcionario de la Semarnat que esta ley ha sido una verdadera tragedia.
“Se vaciaron las carpas pues ya no había público; los circos empezaron a cerrar, algunos vendieron sus camiones, pedazos de carpas y animales. Finalmente quebraron. Es una tragedia social, porque era un entretenimiento sano para todos; una tragedia económica que repercutió en familias de circos y en los que indirectamente tenían una ganancia: proveedores y artistas, y por el lado de los animales fue otra tragedia.” (Vía Milenio)

Incluso, los pocos animales que pudieron llegar a un zoológico sufrieron depresión y, en algunos casos, murieron, ya que fueron arrancados al lugar que estaban acostumbrados. Muchos ejemplares comenzaron a padecer enfermedades que no manifestaban durante su estancia en el zoológico. A pesar de tener un hábitat más grande no se lograban adaptar.
“Resulta que los primeros días, cuando la gente se paraba a verlos, en automático se formaban, como si estuvieran en una función de circo, nadie les daba instrucciones.” (Vía Milenio)
La propuesta del Partido Verde es el perfecto ejemplo de una ley pésimamente estructurada. Sin duda, era indispensable crear una ley que protegiera a los animales silvestres. Pero, antes de prohibir el uso de animales en los espectáculos de circo, se debía crear un programa para darles un hogar a estos ejemplares. Esta es una de las muchas propuestas del Partido Verde que, a corto plazo le proporcionan votos, pero, a largo plazo, provocan resultados catastróficos.

Fuente:plumasatomicas.com