Más allá de la cancelación del metro bus ¿qué se evidencio en Gómez Palacio?

Por: Héctor Soto

@hectorsoto8

 

No cabe duda que el saldo de la visita a Durango por parte del presidente de la república 

Andrés Manuel López Obrador, al menos en la entidad sigue generando polémica así como algunos daños colaterales. Ya que el solo hecho de comentar en los diversos círculos sociales y políticos lo ocurrido surgen muchas versiones. Lo cierto es que con solo haber hecho una consulta a mano alzada y preguntarle a la multitud si querían o no que hubiera “metro bus”, López Obrador cambio el rumbo de la historia lagunera así como el de la administración que encabeza José Rosas Aispuro Torres. 

 

Pues de todos es conocido que la cancelación de más de mil millones de pesos que se destinarían para realizar dicho proyecto, no son cosa menor. Pues ese recurso aparte de significar la construcción un sistema de transporte eficaz y eficiente que beneficiaria a miles de duranguenses, también sería la primera obra icónica de este sexenio.

 

Dicho sea de paso, obra que según dicen, beneficiaria a varios amigos del actual gobierno del Estado y uno que otro funcionario, que al parecer ya estaban apalabrados para hacer algunos trabajos con dicho recurso. Será mentira o será verdad, pero lo que si es cierto es que seguramente parte de la información que le llegó al presidente de la república fue que había poca transparencia en le manejo de recursos para tal fin. 

 

Para muestra tenemos que se ha manifestado en diversas notas periodísticas y editoriales que al menos en los 3 años del gobierno de Aipuro Torres a pesar de haber recursos fondeados para este proyecto, no hay avances. Aunado a que existían aseveraciones que dentro del proyecto ya se habían repartido todo a empresarios particulares que nada tenían que ver con el transporte público, fueron solo algunos de varios elementos por los que el denominada pulpo camionero también saco sus tentáculos y puso de su parte para que el proyecto se echara abajo hasta estos momentos.  

 

Sin embargo y dejando de lado un poco lo que se especula es el fondo de la cancelación de dicho proyecto, lo que dio nota nacional fue que el gobernador de Durango a diferencia de otros colegas suyos que han pasado momentos de abucheos, enfrentó a la multitud, mostró que tiene muchos “destos” y en su cara les dijo que él si habla de frente porque no le debe nada a nadie, porque él no ha rodado un solo peso, etc. 

 

Palabras que si bien es cierto no fueron las adecuadas políticamente hablando porque lo que demuestran es que al gober le molesta la critica y poco a poco ha ido perdiendo paciencia en su relación con el gobierno federal, y esta fue una oportunidad para exigir lo que muchos de sus homólogos se quedan con las ganas de hacer.

 

Pero a la vuelta de los días y por más que los afines al Gobernador de Durango, quisieron sembrar la imagen que él era todo un guerrero, poco a poco se fue evidenciando que lo que exhibió al exaltarse de tal manera fue la poca capacidad que tienen él y su gobierno para manejar una situación adversa como la mencionada. 

 

Uno de los primeros elementos que salieron en los diversos análisis fue que si Aispuro Torres sabía o tenía información de lo que iba a ocurrir pudo haberlo evitado de varias formas: la primera, no yendo al evento y agendar posterior a este un encuentro con el Presidente, ya que su sistema de información le decía que no era prudente hacerlo. La segunda y no descabellada idea, era haber retacado el evento de aplaudidores que inhibieran los abucheos e insultos hacia él, pues aunque no parezca Aispuro estaba en casa…aunque tal perece no lo vio así.   

 

Otro elemento que se evidencia es que no existe una labor de cabildeo e interlocución previa con el gobierno de AMLO, es de verdad penoso que una cancelación de una obra con recurso etiquetado la haga el presidente de esa forma, pero es más penoso que no existe un trabajo de cabildeo previo por parte del gobernador y que este llegue a un evento así, sin saber que temas se van a tocar. 

 

A querer y no, la falta física de un súper delegado federal que sirva de interlocutor debido a lo ocurrido es suma importancia se resuelva, por ello el gobernador como los senadores y legisladores federales deberían en teoría tener un frente común que más allá de sus banderas políticas sea que a Durango le vaya bien; sin embargo los operadores del gobernador no han generado que esto se dé y muestra de ello fue que después de lo ocurrido en Gómez Palacio no hay registro de un encuentro de Mandatario estatal y los legisladores en mención. 

 

Por ultimo, el manotazo sobre la mesa que dio el presidente AMLO ya esta dado, el escenario para Durango no es muy favorable según vemos el actuar de la federación, el trabajo del gabinete estatal es pensar en como abrir el dialogo con el gobierno federal para comenzar a bajar recursos y programas. Por desgracia la economía local depende del presupuesto, es urgente que lo ocurrido en Gómez Palacio no se repita, pero también es necesario que el gobierno local vea hacia dentro e identifique áreas de oportunidad las cuales deberá corregir y unas de ellas es la transparencia con la cual invierte los recursos públicos, de no ser así no nos ira nada bien con la federación…o usted ¿qué opina?